La Fido Dido Manía (1990)

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Durante la década de los ochenta, fuimos testigos de muchas de las promociones que las bebidas gaseosas nos trajeron durante nuestra infancia.

Recordemos que Coca Cola y sus marcas asociadas, nos presentó un acercamiento notable con los personajes del mundo de Disney, relación que al menos, data de 1962; y que en 1986 nos traía de vuelta, esta vez de la mano de Fanta, a Mickey y sus amigos en la forma de figuras unicolores naranjas.

Por su parte, CCU y sus distintas promociones, nunca nos brindó lo que Embotelladora Chile haría a contar de 1989, año en que Pepsi y 7up retornaban al mercado chileno, luego de un hiato de dos años: instalar el concepto de mascota en un refresco.

El personaje elegido: Fido Dido.

Dentro de las muchas actividades realizadas por el personaje, estaba el skate.

Se trataba de un alargado y escuálido personaje de apariencia amigable, buena onda y muy cool. Creado en una servilleta en 1985 por Joanna Ferrone y Sue Rose, su popularidad subió como la espuma tras ser estampado en poleras que tuvieron mucho éxito en Nueva York.

Su frase “Fido es para Fido, Fido no está en contra de nadie“, fue parte importante de este proceso. Fue en ese minuto cuando PepsiCo puso sus ojos en él.

Hasta ese minuto, el personaje entró en una especia de receso, hasta que finalmente fuese asociado como imagen de la popular bebida 7up. El resto es historia.

Fido Dido llega a Chile

Sin duda, y tal como lo supones, la gaseosa transparente fue el puntal de lanza para que este monocromático personaje entrara con mucha fuerza en nuestro país y en nuestros corazones. Era 1990. Los comerciales de la marca, fueron totalmente acertivos para acrecentar la popularidad y la personalidad de Fido.

Recorte de diario de 1990 anunciando la llegada de Fido Dido como “rostro” de 7up.

En un inicio, estas campañas era sólo para presentarnos lo cool que Dido podía ser, siendo idóneo para reforzar el carácter transparente del refresco que buscaba potenciar en ventas. La honestidad y la libertad de pensamiento, fueron valores que Fido y su discurso instalaban como bandera de batalla.

A continuación, te dejo dos comerciales subidos a mi canal de YouTube, los que no guardan relación con las promociones en que posteriormente 7up utilizaría a Fido Dido como gancho principal.

El primero, data de 1990, cuando el personaje fue introducido como imagen de la marca. El segundo, corresponde a uno que nos refuerza los conceptos expuestos anteriormente.

 

En 1991, se lanzó una promoción que tuvo como protagonista al entrañable Fido Dido en una serie de vasos de vidrio con distintas imágenes del personaje. Éstos podías canjearlos con cuatro tapitas marcadas + $150 ($588 a marzo de 2019).

Se trataba de un set de siete Fidovasos, donde podíamos verlo en la playa, haciendo skate, jugando al yoyo, en la playa, leyendo un libro, caminando, entre otras. Hoy por hoy, son una colección muy preciada entre los fanáticos del personaje, quienes además tuvieron la oportunidad de repetirse el plato en 1992, con una serie de siete nuevos Fidovasos.

El comercial, como supones, nos presentaba la animación de Fido Dido compartiendo escena con los vasos en blanco en tradicional estilo minimalista. Tras hacerse una serie de autoretratos, decide darles “onda” con su imagen. Narcisismo aparte. Puedes echarle un vistazo a continuación:

Como lo señalé anteriormente, en 1992 y tras el éxito y fenómeno en el que se había transformado el personaje a nivel mundial, se relanza con nuevos diseños.

Paralelamente, y a modo de spinoff, su imagen es utilizada en algunos de los lápices de la promoción El Lápiz Más Porfiado que Pepsi y 7up lanzarían durante ese 1991; entre los cuales había diseños con la imaginería de Pepsi en varios idiomas junto a un modelo de Fido Dido, por supuesto, asociado a 7up.

Lamentablemente no recuerdo el número de tapas ni el monto de dinero requerido para el canje. Pero como estamos situados a inicios de la década, un estándar era entre $120 y $150 de la época.

A continuación, te dejo el único vestigio que hallé del comercial, el que insinúa que eran cuatro las tapas necesarias para hacerse de uno de estos escurridizos lápices.

El lápiz porfiado de Pepsi

Durante la vida activa del personaje, también se lanzaron una serie de Yo-yos y un set de posavasos, similares a las reglas ochenteras en el que podías alternar entre dos imágenes. De estas promociones, no poseo muchos más detalles.

Pero no nos alejemos del tópico central de esta reseña: Fido Dido. Si bien la gaseosa norteamericana fue la encargada de darnos a conocer al larguirucho personaje (que en algún aspecto se parece al nacional Papelucho), al ser una marca internacional, Village aprovechó la fiebre y se lanzó con una serie de productos de librería y escolares para todos los gustos.

Autoadhesivos, posters, agendas, cuadernos, libretas, muñecos, estuches, llaveros, lápices, tarjetones, e incluso papel de regalo de este gran personaje, estuvieron disponibles en sus tiendas a lo largo del país. ¡Todos queríamos la irreverencia de Fido Dido con nosotros!

Un detalle importante es que sólo a través de los productos de Village, pudimos conocer al resto de los personajes del mundo de Fido: algunos como Unknown Fido, Fido’s Fido (su perro), Skate Fido, Danger Dido, Fido Jerk, Howdy Dido, Fido Doody, entre muchos otros, nunca fueron promocionados por 7up.

A continuación te presento algunos de los ítemes que aún conservo de esa época y otros que he conseguido con el paso de los años.

Recuerdo que la popularidad en nuestro país se disparó hacia las nubes tras la irrupción de todos estos productos. Muchos de mis compañeros de octavo básico, tuvieron la “taquillera” agenda Conexiones de ese año. Personalmente, la mía la perdí cuando un bote de pintura negra se me dio vuelta dentro de la mochila escolar.

Asimismo, la piratería no se quedó ajena a este verdadero fenómeno de inicio de los noventa. Así como Garfield tuvo su propio set de autoadhesivos piratas, Fido Dido también los tuvo.

De los creadores de “Me haces Falta” (Fanta), “Pepa’s” (Pepsi) o “Coma Caca” (Coca Cola), nos llegaban unos fluorescentes autoadhesivos, muy deficientes en calidad, pero que al menos, cumplían su objetivo de adornar nuestros cuadernos escolares. Era la época de los colores neones (¿recuerdas los plumones Staedtler de Copec?).

Vestido para ser transgresor

Los noventa se caracterizó por ser una década contestataria, de cambios, transgresiones y muy movida políticamente. Iniciamos esos diez años con una guerra en medio oriente, y fuimos testigos del último gran movimiento de rock alternativo, el grunge.

Era un tiempo de referentes. La rebeldía de Bart Simpson recién florecía desde Springfield, y lentamente dejábamos de lado los modelos políticamente correctos para preferir a unos menos recatados como Ren y Stimpy o Beavis y Butthead.

Fido Dido tenía algunos de estos atributos, atenuados, pero presentes. Una rebeldía sana que generaba simpatía y que podía traspasar el peso de ser un producto publicitario; y que aunque no lo creas, también llegó al vestuario.

Ripley fue una de las tiendas que distribuyó la ropa con motivos del blanco personaje. Personalmente, en la navidad de 1992 recibí un polerón con capucha muy atractivo con una cuadrícula de nueve espacios en el frente, y en donde se intercalaban caras del Fido y algunas frases.

Su color era negro y sólo conservé su etiqueta. Así como Randatex estuvo a cargo de la vestimenta oficial de los Transformers en 1987, Confecciones Ralphy sería la encargada de darle vida en tela a Fido Dido y sus amigos en 1992. A continuación, te dejo la mentada etiqueta:

Receso y revival

Tras una década convulsionada y de sobrexposición absoluta, el personaje es metido al baúl de los recuerdos y sacado abruptamente de circulación. Hacia finales de la década, es poco lo que queda de él en el mundo publicitario. Sólo en 2004 tuvo una fugaz reaparición en tres dimensionales para publicitar la 7up Ice.

Finalmente, en 2019 y como parte de una serie de latas conmemorativas a su historia, 7up lanzó una serie limitada de cuatro diseños, estando la de la década de los noventa, dedicada al hombre de los pelos parados.

Asimismo, y como complemento de esta serie de latas vintage, cuatro vasos fueron lanzados posteriormente con los mismos diseños. Lamentablemente, el paso del tiempo nos hizo cambiar la durabilidad del vidrio, por la futilidad del plástico (sin mencionar que la gráfica no viene serigrafiada, sino en un adhesivo).

Así llegamos al final de esta larga revisión de material que nos dejó este querido personaje, del cual nunca escuchamos su voz, pero que con su despreocupada actitud, nos cautivó por siempre.

¿Cuáles fueron tus mejores momentos en torno al gran Fido Dido?

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