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Cuadernos Los Pitufos (Torre, 1984)

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En una época en donde el mercadeo de nuestros personajes favoritos de la televisión no era habitual, al menos en nuestros útiles escolares, Cuadernos Torre aplicó una idea ganadora que inmediatamente destacó por sobre sus competidores, pese a su concepto simple pero efectivo.

El año 1983 representó un hito para los niños chilenos en cuanto a los dibujos animados que habitualmente se consumían. Aún era la época pre-Pipiripao, y en donde la programación infantil, se concentraba en los bloques infantiles que los cuatro canales nacionales podían ofrecernos.

Y si consideramos que los “monitos” de vanguardia sólo se concentraban en UC-TV (hoy Canal 13) y Televisión Nacional de Chile (TVN); las opciones de ver lo más reciente, se reducían sólo a dos opciones.

Es así como a mediados de ese año, el canal estatal nos presentaría una nueva serie, que aunque producida en 1981, aterrizaba dos años más tarde a nuestro país: se trató de Los Pitufos.

Estos personajes, creados por el belga Peyo, fueron un suceso instantáneo, desatando a mi parecer, una de las primeras fiebres de mercadeo y productos asociados a su serie.

Dos álbumes de Salo, promociones en marcas como Signal y Omo, revistas, un yogurt especialmente brandeado, rompecabezas, y juguetes tanto oficiales como piratas; llenaron las vitrinas y estanterías de tiendas y boliches de barrio durante los siguientes dos años.

Cuadernos Torre recluta a Los Pitufos

Es así como marzo del año 1984 se presenta como una excelente oportunidad para sacar dividendos de la gran popularidad que la serie transmitida cada domingo por TVN, estaba teniendo. Es así, como el programa Cachureos lo recluta dentro de su parrilla dominical y que, llegaría a acompañar a series como los Thundercats, los Transformers y G.I.JOE hacia 1986.

Ya con un álbum y una revista a cuestas, y en donde se incluía una minirevista que era dibujada nada menos que por el gran Themo Lobos; Cuadernos Torre aprovechó esta gran oportunidad para lanzar una serie de cuadernos alusivos a estos personajes, y cuyas carátulas eran obra del dibujante sanmiguelino.

Desconozco cuántos modelos diferentes eran, pero sí puedo señalar que las ilustraciones eran de una factura impecable. Era difícil creer que éstas no eran obra de su creador original, sino que una ilustración de altísima calidad y más encima, realizada en Chile.

Como dato adicional, esta no sería la única incursión de Lobos con una franquicia internacional, ya que durante 1985 sería el encargado de dibujar las revistas de historietas y juegos que eran parte de la promoción de Bilz y Pap que tenía como protagonistas a los personajes de Looney Tunes.

A continuación te muestro los diseños que tengo en mi colección, en donde podemos ver situaciones como por ejemplo, la carrera de BMX; que nunca sucedieron en la animación original. Esto se entiende, era una manera de darle una onda más juvenil a estos queridos personajes.

Estos fueron lanzados tanto para los cuadernos pequeños como para los universitarios. También hubo blocks de dibujo con estas ilustraciones.

¡Gana Pitufipremios!

Pero junto con ofrecernos estas recordadas portadas para nuestros cuadernos, las que te reitero, eran algo poco común en esos años; hubo algunos premios asociados a la compra de cada uno, pero que eran parte de una promoción general de Torre, y en donde se incluyó a Los Pitufos.

Se trató de la promoción “Gana 1/2 a 1/2 con Cuadernos Torre”, y que utilizó el simple pero efectivo mecanismo de juntar las dos mitades de un premio para canjearlo, lo que te obligaba a comprar más de un cuaderno para tratar de completar el que querías.

Si bien recuerdas, al momento de la compra, podías ver cual mitad y de qué premio venía en la primera página; lo que le restaba el factor sorpresa que otras promociones tenían, al no saber que te encontrarías una vez abierto el producto.

Sin embargo, es importante consignar que en ese tiempo, los supermercados no vendían artículos de librería, por lo que tu única opción era ir directamente a una, y en donde, el dependiente te entregaba el cuaderno que tomaba de un montón (según el número de hojas y tipo que necesitabas); sin darte la opción de elegir el premio o la parte que necesitabas.

Pero, ¿cuáles eran los premios?

Al ser sólo un estímulo para inclinar tu decisión al momento de la compra, se trató de premios muy sencillos, pero que de alguna forma, le daban un valor agregado a estos cuadernos. Los premios eran

  • Lápices Kilométrico
  • Cuadernos de 40 hojas
  • Cassette Agfa FerroChromium

Como era de suponerse, ganar uno de estos premios era bastante difícil, por lo que adelantándose a la jugada, Torre dio la posibilidad de participar en un mega sorteo sólo enviando cinco “medio a medio” sin completar para entrar en carrera.

Los premios eran nada menos que un Computador Atari 600XL y bicicletas BMX y mediapista. Nada mal. El sorteo se anunciaba para el 15 de abril de 1984. ¿se habrá realizado?

Como dato, esta época fue muy prolífica en cuanto a promociones de parte de los fabricantes de cuadernos. Recordadas son algunas como la del Tesoro Austral, las que eran parte de una maquinaria destinada a mostrar la evolución tecnológica de los cuadernos, como las tapas duras, plastificadas o el mítico Coilock o Twinlock.

A continuación te presento el comercial, cortesía del canal Archivos en VHS de YouTube:

¿Tuviste alguno de estos cuadernos? ¿cuál fue tu modelo favorito? ¡Déjame tu experiencia en los comentarios! 👇🏻👇🏻👇🏻

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