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La Granja de Niñogurt
(Nestlé, 1987)

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La Granja de Niñogurt de mi colección personal. La variedad de animales es la que se aprecia en la imagen.

Niñogurt, una de los productos que Nestlé potenció fuertemente durante los ochenta, respecto de su línea de yogures. Tras su debut en 1986, este clásico yogurt batido estaba principalmente dirigido a los más pequeños de la casa.

Recuerdo que su envase era más pequeño que el promedio de la época (me atrevo a decir que era de 125 cc.),  versus a los 250 cc. que ofrecían las líneas clásicas de este lácteo.

Durante mi infancia, recuerdo que con mi viejo comprábamos grandes cantidades de yogures para el mes en una tienda porteña llamada “La Vía Láctea”, ubicada en Pedro Montt esquina Avenida Argentina.

Este “rito” lo tuvimos hasta avanzado 1989, por lo que durante éste, tuve la oportunidad de coleccionar participar de promociones como los Requetepatitas, las Fórmulas Mágicas del Magogurt de Nestlé, y la que nos convoca hoy.

La granja, un juguete clásico de los ochenta

Durante la década del new wave, recibir de regalo una granja de animales era tan común como recibir una bolsa de soldados plásticos. De manufactura barata, generalmente contenían varias especies animales plásticos con sus respectivos críos, y algunas rejas o cercos. Su simpleza era inversamente proporcional a la diversión que nos entregaban.

Por lo tanto, Nestlé no inventó la rueda en 1987. Simplemente, tuvo la capacidad de hurgar en los recuerdos infantiles de sus creativos y acondicionar algo ya inventado a un producto brandeado por su marca.

La promoción era bastante simple, pues no requerías de dinero para obtener la preciada granja.

Se trataba de una granja plegable de cartón dúplex, cuya imagen tipo diorama, desplegaba un establo de madera, unos fardos de heno y un montón de paja apilada al estirarla, otorgándole tres dimensiones.

Eran nueve cuadrículas (3×3), en donde las seis delanteras contenían un sendero de tierra y un tranque de agua pequeño y uno grande.

Esta simple granja no se compraba ni canjeaba. Simplemente venía de regalo en los paquetes de cuatro Niñogurts, junto a un par de animales de plásticos al azar. Lo bueno, era que al estar envueltas en un plástico translúcido, podías ver qué animal te tocaría, lo que ciertamente, facilitaba el completar tu colección de animales.

Los animales venían en los packs de dos yogures. Eran de plástico inyectado y eran de un solo color. La lista de animales disponibles era:

  • Vaca (recostada)
  • Buey
  • Caballo (bebiendo agua)
  • Potrillo
  • Cerdo
  • Gallina
  • Chivo
  • Cabra
  • Perro

El color de la figura era aleatorio, por lo que no es exclusivo de algo tipo de animal. Si miras la foto de mi colección tengo cuatro chivos: dos azules, uno rojo y uno naranjo.

Comercial

El comercial de televisión nos mostraba una granja clásica del lejano oeste estadounidense. En ella se aprecia a la “madre” (representada por una niña) y al “padre” (personificado por un niño) llamando a los niños a comer su Niñogurt en plenas faenas granjeriles.

Si observas, la escenografía es muy similar a la granja de cartón de la promoción. En el spot se mencionan los métodos de canje y algunos de los animales disponibles.

Puedes revisarlo en los videos de mi canal aquí:

 
¿Cuántos animalitos pudiste juntar? ¿Conservas aún tu Granja de Niñogurt?

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