Productos con super capacidades. Invencibles frente a cualquier producto común y silvestre. Podían cortar, pegar, limpiar, cocinar o hacer malabares, según lo prometiera el comercial.

Y todo nos era ofrecido a través de risibles infomerciales que, junto con convencernos de comprar, también nos hacían reír a carcajadas.

Los infomerciales comenzaron a masificarse a inicios de los noventa, justo cuando el cable empezó a hacerse popular en Chile.

De repente, entre un video musical y otro, aparecía un señor con micrófono gritando que un trapo multiuso podía con todo. Y nosotros, pegados al televisor, no sabíamos si era brujería o mala actuación.

Su estilo y sus situaciones ridículas los hicieron quedarse estancados en nuestra memoria para siempre. Frases exageradas, demostraciones sospechosas y esos “pero espera, hay más” que se volvieron legendarios.

Lo mejor de todo era la incertidumbre: no teníamos certeza de si esos productos eran realmente funcionales o una simple estafa. Algunos los vimos en la tele nomás. Otros, algún valiente los compró y nos contó la verdad. Y unos pocos, tal vez, aún duermen en algún cajón de la casa de nuestros padres.

Hoy te invito a recordar 5 infomerciales noventeros inolvidables. Algunos se volvieron legendarios y, a 35 años de distancia, aún los recordamos con una mezcla de cariño y escepticismo.

Escrito por Frognum