Todos lo hicimos alguna vez. Quedarnos de noche, solos o a escondidas, viendo la tele cuando ya no había adultos cerca. Cambiábamos de canal con el control remoto o con los dedos en el televisor, esperando encontrar algo bueno. Y de repente, sin avisar, llegaban esos comerciales que daban miedo.
A veces la intención del anuncio no era asustar. Era solo una bebida, una golosina o una línea telefónica. Pero la imaginación infantil, la música inquietante, las sombras mal grabadas y esas imágenes que no terminábamos de entender hacían su trabajo. Nos quedábamos paralizados, con medio cuerpo metido bajo la frazada, sin atrevernos a cambiar el canal por miedo a que fuera peor.
Algunos de esos comerciales se volvieron legendarios precisamente por eso. Porque nos perturbaron sin quererlo. Porque los recordamos con una mezcla de fascinación y escalofrío. Y porque, hasta hace algunos años, varios de ellos eran considerados lost media. Grabaciones que se creían perdidas para siempre, devoradas por el tiempo y el óxido de los viejos cassettes.
Pero han aparecido. Alguien los rescató, los digitalizó y los subió a internet. Y ahora están ahí, esperando que les des play, para seguir asustándote exactamente igual que cuando tenías ocho años y la casa estaba en completo silencio.
En este video repaso algunos de esos comerciales que nos hicieron apagar la tele más rápido de lo normal.

y obtén grandes beneficios