Caperusito en armas, La Venganza
No había vuelta atrás. La afrenta ya había mancillado nuestro orgullo de pandilla y sólo restaba desquitarse del injustificado ataque por parte de Caperusito.…
No había vuelta atrás. La afrenta ya había mancillado nuestro orgullo de pandilla y sólo restaba desquitarse del injustificado ataque por parte de Caperusito.…
“¡Riiiing!”, suena mi timbre. Es el Juampi, viene de tomar once y ha comenzado su diaria tarea de reunirnos a todos para la…