
Seguramente de niño te gustaba hacer espectáculos para entretener a tu familia. Algún acto de prestidigitación aprendido por ahí, era suficiente para ganarse el aplauso de padres, abuelos y hermanos.
Juegos de Magia como los de GUAU fueron un requete clásico por los ochenta y la vedette de cualquier buen cumpleaños de esos años.
Efectos visuales, cartas con algún corte especial o cajas con doble fondo, permitían que por un momento soñáramos con ser ese prestigioso mago que saca un conejo del sombrero.
La televisión y sus estelares también alimentaron esta fascinación. Ilusionistas, escapistas o prestidigitadores desfilaban interminablemente como show de variedades en programas como Martes 13, Viva el Lunes, Siempre Lunes o Una Vez Más.
Las promociones también aportaron lo suyo: DESTAPA LA RISA de 1987 de las bebidas CCU, nos dieron la posibilidad de contar con algunos de estos gadgets; cosa que Maizena Sabores replicó hacia 1992.
LA NACIÓN RECLUTA AL MAGO LARRAÍN
En una movida astuta, el diario LA NACIÓN comenzó hacia mediados de 1989, la publicación de un librillo de trucos de magia, llamado EL GRAN LIBRO DE LA MAGIA DEL MAGO LARRAÍN, patrocinado por el reputado ilusionista que semana a semana nos revelaba algunos de sus más simples trucos, con el fin de que cualquier niño pudiera dominarlos.
La fórmula del éxito es que para realizarlos, sólo se necesitaba elementos simples como mazos de cartas, sogas, cajas de fósforos, monedas o botones; es decir, cosas que podías encontrar en una casa promedio.
Cada truco era presentado generalmente a doble página, en donde primero se te mostraba el resultado final y posteriormente los esquemas que te permitirían replicarlo con éxito.
Junto con esto, hubo una sección con la historia de la magia y los grandes ilusionistas de todos los tiempos; dándonos datos interesantes que podrían servirnos en nuestras performances. Las sombras chinescas, por otro lado, nos enseñaban a realizar posiciones con las manos delante de una fuente lumínica para obtener las más variadas formas.
En mi colección tengo un total de 12 volúmenes, los que creo, son la colección completa. Generalmente, eran tirajes limitados que luego eran cambiados por otras publicaciones similares como EL LIBRO DE LAS 1000 RESPUESTAS o los libros de literatura de verano.
En esta época, era común que los diarios de circulación nacional vinieran con algún libro especial o suplemento que enriqueciera la experiencia de lectura.
Cuéntame, ¿tuviste estos librillos de magia? ¿Cuál fue tu truco favorito?
















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